El mundo avanza y nos hace vivir en un constante proceso de cambio y búsqueda de oportunidades; tarea no siempre fácil. Las extensas jornadas laborales, la dificultad para trasladarse de la casa al trabajo, así como la escasez y altos precios de los arriendos de las viviendas, hacen que las nuevas generaciones y emprendedores -acostumbrados a los cambios y a la movilidad- busquen nuevas y mejores alternativas.

Una problemática que se vio por primera vez en Silicon Valley, ante la llegada de numerosos profesionales jóvenes que no encontraban dónde vivir, y que rápidamente dieron con una solución en la llamada revolución del coworking, exitoso modelo colaborativo en el que emprendedores y pymes comparten un mismo espacio de trabajo para desarrollar sus proyectos de forma independiente.

Luego de esto, nació el coliving, sistema en el que lo que se privilegia es la vida en común en zonas habilitadas para esto, buscando por un lado, el intercambio de experiencias y conexiones, y por otro la optimización de recursos (financieros, de espacio, etc.).

Edificios bajo este concepto suelen contar con departamentos de pocos metros cuadrados, con amoblado ergonómico, como camas que se esconden (wallbed), cocina americana y baño con espacio para instalar una lavadora. Además, cuentan con varias instalaciones para compartir con el resto de los arrendatarios, tales como gimnasio, terrazas, salones de juegos, cocina, comedores y espacios de coworking las 24 horas, lo que permite un importante ahorro de tiempo y dinero en traslados desde la casa al trabajo. Adicionalmente, estos espacios comunes cuentan con todos los servicios básicos: luz, agua, calefacción, aseo permanente, etc. La premisa es aprovechar los recursos al máximo, volcando el valioso tiempo en compartir conocimientos y experiencias con los demás.

Esta tendencia derivó en una revolución inmobiliaria y se convirtió en un éxito en los últimos años en países como Inglaterra y Estados Unidos, para luego llegar también a Asia y otros países de Europa además de Inglaterra. Empresas como Lyf, en China; The Collective, en Londres; o WeLive en Singapur, hoy marcan la pauta.

Un éxito que también se basa en el hecho de que el coliving no sólo se transformó en una excelente alternativa para sus usuarios, sino también para el inversionista actual, como un sólido y seguro vehículo de inversión en ladrillos. Se suma a ello la ventaja que aporta la estrategia de ubicar sus inmuebles en zonas de alta demanda, diseñados, además, con el objetivo de minimizar los gastos comunes de la copropiedad.

Coliving llegó Chile

Más tarde, en Sudamérica el coliving también se ha ido posicionando. En Argentina, por ejemplo, y ante la profunda crisis financiera, surgieron diferentes edificios bajo este concepto. Casa Campus, es una de las marcas más reconocidas, con ocho inmuebles de estas características, y otros tres en construcción. La mayoría se proponen como espacio de cruce para distintas tribus urbanas, entre jóvenes solteros, estudiantes y turistas.

En Chile, algunos proyectos se acercan a este concepto, ofreciendo servicios extra más allá de los tradicionales quinchos o piscinas. En Chicureo y en Apoquindo, por ejemplo, ya dos inmobiliarias cuentan con complejos que brindan a sus usuarios espacios compartidos para trabajar, así como circuitos de trekking y pista de trote.

Siguiendo la línea de los exitosos ejemplos internacionales, hUB Inmobiliaria está trabajando en una red de proyectos Coliving a nivel nacional, que ya tiene un edificio en preventa en Antofagasta, otro por construir en una ubicación privilegiada en Santiago, y un tercero planificado para la región del Biobío. El edificio de la ciudad nortina, que entrará en funcionamiento el segundo semestre de 2021, cuenta con espacios ergonómicos en sus departamentos y áreas comunes de esparcimiento y de coworking, además de una alta conectividad y cercanía a los principales servicios, ciclovías, la costanera, el centro y el mall.

«Pensando en las necesidades de la gente de hoy, el espacio que construimos cuenta con áreas comunes que permitirán a los residentes interactuar y cotrabajar; terraza panorámica, quinchos y otros«, asegura Gonzalo Cabello, gerente general de hUB Inmobiliaria.

La combinación perfecta entre socialización y privacidad, ideal para jóvenes profesionales, universitarios y solteros; y que en marzo comenzará sus obras, por lo que actualmente cuenta con atractivas promociones de preventa.